Île-de-France Mobilités y 25 ciudades europeas se comprometen a utilizar autobuses de "cero emisiones"

El transporte por carretera en su conjunto es responsable del 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero, óxidos de nitrógeno y partículas finas en Europa. La transición energética de los modos de transporte público es, por tanto, un importante problema de salud pública en la lucha contra la congestión y la contaminación. Para afrontar este desafío, Île-de-France Mobilités ha propuesto a sus socios europeos actuar juntos para acelerar la transición energética de los autobuses.
En Île-de-France, esta transición ya se ha iniciado para alcanzar vehículos 100% limpios para 2025 en la zona densa y para lograr autobuses 100% limpios para toda la región para 2030. Para cumplir con este firme compromiso, Île-de-France Mobilités lanzó el pasado enero la mayor convocatoria de concursos de Europa para la compra de autobuses eléctricos, con un potencial de pedidos de 1.000 autobuses en 2 años. Atenas, Madrid, Londres y Berlín comparten el mismo impulso.
Con los autobuses diésel aún representando el 90% de la flota urbana hoy en día, la aceleración de esta transición hacia autobuses limpios no se logrará sin la voluntad de actuar tanto política como industrialmente.
Por eso, por iniciativa de Valérie Pécresse, se firmó una declaración conjunta entre las autoridades organizadoras de transporte público de las principales ciudades europeas (EMTA), en presencia de la Ministra de la Transición Ecológica e Inclusiva, encargada de Transporte, Élisabeth Borne, con el fin de reafirmar la ambición común de acelerar concretamente la adopción por parte de las ciudades europeas de autobuses limpios en zonas urbanas.

"Debemos avanzar hacia una región sin emisiones de carbono y esto concierne ante todo a nuestro transporte público. Hoy en día, 67 autobuses eléctricos están en servicio en la red de Île-de-France y este año hemos acelerado la transición hacia autobuses limpios, con más de 2.000 autobuses eléctricos limpios o bio-NGV encargados para 2020. Para tener éxito y acelerar esta transición energética de nuestros autobuses en las grandes ciudades, las autoridades europeas y la industria deben estar presentes. Con esta declaración, hacemos un llamamiento a la Comisión Europea, en el marco del programa Horizonte Europa, para que proporcione aún más apoyo a la investigación e innovación industrial en el sector, en particular con mecanismos más flexibles y operativos para financiar experimentos y proyectos. Valérie Pécresse reafirmó.
Île-de-France Mobilités también ha puesto en marcha una política ambiciosa para desarrollar nuevas formas de movilidad como el coche compartido, bicicletas eléctricas, lanzaderas autónomas e instalaciones de aparcamiento cercano a las estaciones de tren, que ayudan a mitigar estos fenómenos urbanos y mejorar la calidad del aire de los residentes de Île-de-France.