
Cada noche a partir de las 22:00, tienes la posibilidad de pedir al conductor de tu autobús que te pare lo más cerca posible de tu destino, entre dos paradas.
¿Por qué parar entre dos paradas de autobús?
Esto ayuda a combatir la sensación de inseguridad que se puede sentir por la tarde o al anochecer, cuando no resulta reconfortante conducir solo por calles desiertas.
También puede acercarte a tu destino y, por tanto, reducir tu tiempo de caminata a altas horas.
¿Dónde puedo bajarme?
La parada solicitada debe estar en la ruta de la línea, entre dos puntos de parada.
Entonces depende del conductor decidir el lugar exacto de descenso, lo más cerca posible de tu destino, por supuesto, pero también bien iluminado, con buena visibilidad y un camino peatonal cercano.
¿Cómo hacerlo?
En cuanto subas al autobús, dile al conductor dónde quieres bajarte. Esto te dejará lo más cerca posible del lugar deseado, asegurando tu seguridad.