Un enfoque orientado ante todo a evitar impactos
Para cada proyecto de infraestructuras realizado en Francia, la ley exige que los propietarios se comprometan a reducir su impacto sobre el medio ambiente. Como parte de Tranvía 10, Île-de-France Mobilités y el Consejo Departamental de Hauts-de-Seine se han comprometido a ir más allá de sus obligaciones legales para diseñar un proyecto de muy alta calidad ambiental.
En primer lugar, se trata de evitar los impactos siempre que sea posible. Esto se prepara desde las primeras fases de los estudios, asegurando que el tranvía reutilice la mayoría de las vías existentes y tenga solo un impacto marginal en las áreas naturales y los hábitats de especies protegidas.
Cuando los impactos son lamentablemente inevitables, debemos intentar limitarlos. Para ello, Île-de-France Mobilités cuenta con un ecólogo que supervisa el seguimiento ambiental de la obra. Tan pronto como se identifica un impacto, se toman medidas para reducir su alcance: talando árboles fuera de los periodos de anidación, instalando lonas para evitar la migración de anfibios hacia las zonas en construcción o instalando refugios para ciertas especies vulnerables como los erizos.
Finalmente, se contempla una compensación medioambiental como parte del proyecto. Como la construcción de la línea requiere la limpieza de 3,5 hectáreas de parcelas arboladas, Île-de-France Mobilités se ha comprometido a replantar 12 hectáreas de bosque en otras partes de la región. El proyecto también contribuye al fondo estratégico de madera y bosques.



